Avanzamos de la mano de Godly Play España con una formación sobre su currículo en espiral

¿Cómo acompañar la experiencia espiritual de los niños y adolescentes respetando su ritmo, su capacidad de asombro y su manera propia de descubrir a Dios? Seguimos avanzando en la incorporación de Godly Play en nuestra red educativa, como una forma de acompañar la experiencia espiritual de nuestro alumnado, ofreciendo espacios donde la escucha, el silencio, la narración y la pregunta abren caminos para encontrarse con Dios.
De la mano de Godly Play España, con quienes mantenemos una alianza, seguimos formando a nuestros educadores para cuidar la calidad de esta propuesta en las aulas. En este camino de aprendizaje y profundización, hemos participado los días 4 y 5 de marzo en una formación pionera en España sobre el currículo en espiral de Godly Play, un espacio de encuentro y formación que nos permitió seguir descubriendo la riqueza de esta metodología.
Nos acompañó Jorge Sierra, presidente de Godly Play España y educador profundamente comprometido con el acompañamiento espiritual de niños, jóvenes y comunidades educativas. Tuvimos la suerte de descubrir en él su sensibilidad pastoral, su mirada atenta al mundo interior de los niños y su convicción de que la fe se siembra mejor cuando se ofrece con respeto, belleza y tiempo.
¿Qué es Godly Play y qué significa el currículo en espiral?
Godly Play es un enfoque creativo e imaginativo para la educación cristiana inspirado en los principios del método Montessori. A través de historias bíblicas, parábolas, símbolos, silencio y diálogo, invita a los niños a explorar el lenguaje de la fe y a descubrir la presencia de Dios en su propia vida.

El método se organiza a partir de un currículo en espiral, lo que significa que las historias y los grandes relatos bíblicos se van presentando a lo largo del tiempo de manera progresiva, permitiendo que los niños vuelvan a encontrarse con ellos en distintas etapas de su desarrollo. Cada encuentro abre nuevas preguntas, nuevas conexiones y una comprensión más profunda de la fe. De esta manera, las historias no se agotan en una sola sesión, sino que crecen con la persona, acompañando su proceso interior y su maduración espiritual.
Una experiencia que transforma
Durante estas jornadas, exploramos diversos aspectos del método:
- Nuevas historias: Descubrimos relatos y formas de narrar historias en paralelo.
- Conexiones: Aprendimos a identificar los vínculos entre las diferentes historias para profundizar en Godly Play.
- Perspectiva bíblica: Con una sencillez digna de un niño, Jorge nos compartió su gran conocimiento de la Biblia y nos ayudó a descubrir la acción de Dios en nuestras vidas.
Terminamos la formación aterrizando en nuestra realidad concreta: qué historias trabajar en nuestros colegios y con qué fundamentación, teniendo siempre presente el desarrollo psicológico del niño y del joven.
En palabras de asistentes, como Fernando García Navarro: «Vine a recibir una formación y acabé disfrutando y acercándome más al Señor al participar, como un niño más, de las narraciones de Godly Play». Agradecemos que nos haya prestado sus palabras para contar esta experiencia.

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