Los equipos directivos participan en la construcción del Proyecto Educativo Spínola

Una reunión de equipos directivos y Equipo de Titularidad de la Fundación Spínola ha servido para compartir y enriquecer el trabajo realizado en los últimos cursos por los equipos de Proyecto Curricular, Teología Curricular y el equipo del Ámbito Pedagógico-Pastoral, dentro del proceso participativo de construcción nuestro propio Proyecto Educativo.
Los días 15 y 16 de abril tuvimos la oportunidad de encontrarnos en unas jornadas que, más que una reunión, se convirtieron en un espacio de reflexión profunda sobre quiénes somos como institución y hacia dónde queremos caminar. Fue un momento significativo para tomar conciencia del punto de madurez en el que nos encontramos como Fundación y de la necesidad de dar un paso más en la construcción de nuestra identidad educativa compartida.
Un encuentro para compartir el camino recorrido
Durante estos dos días se presentó un primer borrador de lo que será el Proyecto Educativo de la Fundación, un documento marco que recoja la experiencia acumulada en estos diez años de vida, que actualice nuestra propuesta educativa para el hoy y que, al mismo tiempo, esté orientado hacia el futuro que deseamos para nuestros estudiantes. Este proyecto no nace como un simple documento más, sino como una herramienta esencial para alinear nuestra misión, nuestro propósito y nuestras prácticas educativas desde una mirada común.
Uno de los aspectos que más resonó fue la necesidad de contar con un proyecto educativo claro, reconocible y compartido por todos los centros. Aunque en los últimos cursos se ha avanzado de manera notable en el desarrollo del proyecto curricular con el trabajo del Equipo de Proyecto Curricular y Teología Curricular, se hace evidente que necesitamos un marco mayor que lo sostenga, lo inspire y le dé coherencia. Un proyecto que exprese nuestra identidad como Iglesia y que nos permita caminar juntos en la misma dirección.
Un proceso participativo para construir una identidad educativa común
También se subrayó la importancia de fortalecer nuestra apertura a la comunidad y al entorno. Existe una conciencia clara de que esta apertura forma parte de nuestra esencia, pero aún necesitamos generar prácticas concretas que la hagan efectiva y visible. Este es un reto que nos interpela y que, sin duda, enriquecerá la vida de nuestros centros y la experiencia educativa de nuestros estudiantes.
Uno de los elementos más valiosos del proceso es la voluntad explícita de que este proyecto sea construido de manera colaborativa. La participación de los distintos equipos —directores generales, equipos directivos, equipos de proyecto curricular y teología curricular, claustros de educadores, entre otros— será fundamental para enriquecer el documento y garantizar que refleje la diversidad, la experiencia y la riqueza de toda nuestra red educativa. Recoger estos diferentes feedbacks no solo es un gesto de escucha, sino una apuesta por una construcción verdaderamente comunitaria.
Las competencias esenciales del aprendizaje para la vida
Otro de los momentos centrales de la reunión fue la presentación de lo que se ha llamado “El futuro de nuestros estudiantes: lo que se llevarán para la vida”, donde se definieron las competencias esenciales que queremos cultivar en ellos: Identidad, Comunidad, Compromiso, Cultura, Interioridad y Vocación. Estas competencias no se entienden de manera aislada, sino como un conjunto interrelacionado que configura el perfil del estudiante que deseamos acompañar.
Para hacerlas realidad, se presentaron los modelos educativos que las sostienen: el modelo de acompañamiento, participación, transformación social, pedagógico y curricular, desarrollo espiritual y desarrollo vocacional. Todos ellos forman un entramado coherente que orienta nuestra acción educativa y que nos invita a revisar, actualizar y fortalecer nuestras prácticas.
Un momento clave para el futuro

Salimos de este encuentro con la convicción de que estamos ante un momento clave para la Fundación. La elaboración del Proyecto Educativo no es solo un ejercicio técnico, sino un proceso profundo de identidad, misión y visión compartida. Un proceso que nos permitirá seguir creciendo como comunidad educativa que acompaña, transforma y siembra esperanza en la vida de nuestros estudiantes.
Este camino es de vital importancia. Este proyecto será una brújula que nos ayudará a caminar unidos, a dar sentido a lo que hacemos y a proyectarnos hacia el futuro con claridad y confianza.
Mariló Ming, directora general C.E.I. Sagrado Corazón
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